Paredes y Techos de Placas de Yeso Laminado

Paredes y Techos de Placas de Yeso Laminado

Paredes y Techos de Placas de Yeso Laminado

Paredes y Techos de Placas de Yeso Laminado
Paredes y Techos de Placas de Yeso Laminado

Las soluciones a la hora de cambiar la decoración interior de cualquier vivienda está de suerte. Sí porque hoy en día los materiales disponibles así como los diferentes acabados que se pueden dar a esos materiales ofrecen un abanico casi inagotable de posibilidades al alcance de cualquiera.

Los archiconocidos muros creados a partir de placas de yeso laminado de Pladur® han abierto un horizonte en el que con un mínimo de obra podemos cambiar radicalmente el aspecto de nuestras viviendas, así como dotarlas de un aislamiento de la mayor calidad, todo ello con un precio más que razonable, sobre todo si lo comparamos con los tradicionales muros de ladrillo. Éstos necesitan del doble de mano de obra, aproximadamente, para conseguir unos resultados parecidos, que no iguales.
Si nos fijamos en los muros realizados con placas de yeso laminado, como las de Pladur® o Fermacell, podremos observar considerables ventajas con respecto a los tradicionales de ladrillo.

En primer lugar nos fijaremos en el espacio que vamos a necesitar para la ubicación del muro.
Si tuviéramos que hacerlo con ladrillo y cemento necesitaríamos un espacio mínimo de entre seis y siete centímetros, para un ladrillo de 4 centímetros de anchura con revestimiento de aproximadamente un centímetro por ambas caras. Este muro de ladrillo del cuatro nos está ocupando un espacio de seis centímetros y como único aislante tenemos la cámara de aire que crean los orificios del propio ladrillo, el cual no es demasiado eficaz.
Si ahora nos fijamos en un muro de placas de yeso veremos que en ese mismo espacio de seis/siete centímetros tenemos una placa a cada lado del muro con un espacio interior (de unos cinco centímetros) en el que podemos integrar una capa de de material aislante de hasta cinco centímetros de espesor, como por ejemplo lana de roca, fibra de vidrio o cualquier otro. Así vemos que en el mismo espacio que ocupa un muro simple de ladrillo del más estrecho, con un aislamiento térmico nulo, así como acústico, podemos situar un muro de placas de yeso laminado con un aislamiento térmico y acústico de la mayor calidad.

Si nos fijamos en el precio que nos puede costar hacer un muro también veremos que el que realizamos con placas será más barato que el de ladrillo, ya que los materiales van a ser más económicos, la mano de obra de menor cuantía y el trabajo a realizar también será menor (contamos la realización de masa o pasta para los acabados, materiales necesarios para la terminación del muro...) así como la limpieza posterior.

Una de las mayores ventajas que encontramos es la posibilidad de hacer recubrimientos con estas placas de yeso, lo que a la hora de hacer reformas nos puede abaratar enormemente el precio final de nuestra reforma. Pensemos un instante en una vivienda con las paredes rezumando humedad. Si tuviésemos que solucionar este problema con los materiales tradicionales tendríamos un gran problema y el coste sería muy elevado, así como la propia realización del recubrimiento, en cambio con los sistemas de placas prefabricadas de yeso laminado sólo tendremos que poner los perfiles de guía, colocar el aislante y poner las placas. En un tiempo mucho menor que si utilizásemos el ladrillo convencional tendremos nuestra pared libre de humedades, nuestra estancia mejor aislada del exterior, un acabado liso y elegante con menor esfuerzo... en fin casi todo son ventajas.

La verdad es que las ventajas son muchas, aunque para los muros que tengan que soportar ciertas cargas lo mejor seguirá siendo el ladrillo o el hormigón, aunque los podemos revestir con las placas de yeso para darle un acabado más "chic".

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