Propiedades acústicas en materiales de construcción

Propiedades acústicas en materiales de construcción

Todos los materiales de construcción tienen propiedades acústicas. Todos ellos absorben, transmiten o reflejan el sonido cuando las ondas sonoras impactan contra ellos. En principio es algo evidente, sin embargo, cuando los fabricantes e instaladores se refieren a estas propiedades dan un valor específico a cada una de las cualidades de éstos a la hora de transmitir o impedir la transmisión del sonido.

Propiedades acústicas en materiales de construcción
Propiedades acústicas en materiales de construcción

Coloquialmente, se conoce por materiales acústicos a aquellos diseñados con el propósito de absorber el sonido que se ‘refleja’. De este modo, se define como absorción acústica aquel sonido que no se refleja tras chocar contra un material, es decir, que no vuelve en forma de reverberación.

En este sentido, y a modo de ejemplo, una ventana abierta sería un excelente absorbente acústico, ya que aquellos sonidos que pasan a través de ella no se reflejan de vuelta. Sin embargo, aunque esto es perfecto para aquellas personas que están dentro de la habitación, no lo es tanto para aquellas que están fuera, ya que la ventana no supone una barrera adecuada capaz de impedir que el sonido pueda escucharse fuera de la estancia. Este segundo aspecto se conoce como insonorización acústica y es la capacidad que un material presenta para impedir que el sonido se transmita a través de él.

Al contrario de lo que ocurre con la ventana, un bloque de hormigón es una excelente barrera para que el sonido no se transmita a otras estancias o simplemente al exterior,es decir, es un gran insonorizador acústico; sin embargo, casi el cien por cien del sonido se reflejará al golpear las ondas sonoras contra el material, produciendo reverberaciones, eco y ruido ambiental. Este es el motivo por el que se dice que el hormigón no posee buenas propiedades de absorción acústica.

 

¿Cómo lograr materiales que reúnan ambas capacidades?

En los últimos años, las investigaciones a la búsqueda de materiales capaces de ofrecer ambas propiedades acústicas han progresado de forma efectiva. Los materiales a partir de fibras, como por ejemplo el Pladur, poseen interesantes capacidades en este sentido, ya que su estructura les permite transformar la energía resultante del sonido en energía calorífica, gracias a que transforman la vibración de las ondas en pequeñas cantidades de calor. De este modo, los materiales fibrosos resultan buenos en la absorción acústica. Al contrario de lo que pudiese parecer, la densidad de un material es inversamente proporcional a sus capacidades acústicas en este sentido.

Por otra parte, existen factores interesantes a tener en cuenta: la capacidad de los materiales para absorber el sonido también está relacionada con las propiedades mismas del ruido. En general, la frecuencia de los sonido está íntimamente ligada a la capacidad o no de los materiales para su absorción. Los sonidos con una frecuencia baja tienen mayor longitud de onda, lo que hace mucho más compleja su absorción. Sin embargo, y para beneficio nuestro, nuestro oído es menos sensible a este tipo de sonidos.

Por último, es cierto que aunque el espesor del material juega un papel importante, son muchos los materiales de reciente desarrollo que desafían esta idea. Barrisol, la multinacional francesa líder mundial en techos tensados ha puesto en entredicho esta concepción clásica, creando materiales ultra finos y elásticos con unas increíbles propiedades de absorción acústica. Este hecho, sumado al hecho de que aprovechan espacios de aire entre ellos y el techo, mejoran considerablemente el rendimiento en sonidos de baja frecuencia.

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